Si vives en Venezuela no te parecerá extraño que te pidan la cédula y la clave para comprar en algún local. Bueno, esa malísima costumbre (que está por erradicarse con el progresivo uso de los pagos con contacto y con el celular NFC), inició en entre 2015 y 2016, debido a la crisis que tuvimos en el país.
¿Qué tiene que ver la crisis con el hecho de que para comprar, hay que dar los números de la cédula y de la clave bancaria A cualquier visitante, es una locura, pero todo se remonta en la época de crisis y los
En esa época, un punto de venta costaba más de $700 dólares y era un monto que no cualquiera podía pagar. Razón por la que los comerciantes comenzaron a pedir la información y mantener sus puntos de venta a salvo en sus manos.
Bueno, una vez aclarado esto, viene lo que me pasó no una, sino tres veces. Acostumbrados a eso de dar la información, cédula y clave, estamos todos capochos cuando vamos a lugares como Farmatodo y KFC, donde la norma son los autoservicios. Pantallas donde pides o marcas lo que vas a llevar, introduces tu tarjeta y pagas.... estamos tan mal acostumbrados a no hacer eso y a haber dejado atrás la privacidad, que se nos olvida.
Pero lo más interesante de este olvido es que siempre hay alguien amable, consciente y bueno que toma la tarjeta y se lo entrega a los chicos de la tienda. Lo digo porque me pasó dos veces con mi hijo y una vez solo.
Lo único que hice fue recordar donde había usado la tarjeta y regresar, identificarme y listo. OJO cuando fui en los tres lugares a buscar mi tarjeta, no era el único que había dejado el instrumento financiero. Mi hijo, ya un veinteañero, se burló de mi y me dijo que estaba viejo... quizás no tanto como viejo, sino la falta de costumbre.